lunes, 1 de julio de 2013

La casa de los horrores

Guten Tag Berlin!!!!

Siento no haber escrito antes, pero en este caso tengo una buena excusa: se me rompió el ordenador y estuve más de un mes incomunicada, y sin ver pelis, ni series, haciendo traducciones a mano, artesanales, de las que ya no se hacen jajajaja pero sobreviví!!!

La verdad que quiero seguir contándoos cómo fueron mis andaduras en Berlín desde donde lo dejamos, pero me parece que todo eso pasó hace añooooooos y se me habrán olvidado muchos detalles suculentos.
Nunca deja de sorprenderme cómo pasa el tiempo cuando te pasan tantas cosas...

Bueno, encontré casa en Berlín. La casa estaba en puro centro de la ciudad. Buenos paseos, me di yo en mi primera etapa berlinesa por La Puerta de Bradenburgo, la Isla de los Museos y Unter den Linden. Así que los primeros días os podéis imaginar lo contenta que estaba, después de vivir dos semanas en un hostal, tenía mi casita en el centro, y viviendo con gente joven y NORMAL. Aquí me veo obligada a hacer un inciso porque creo que en la entrada anterior se me olvidó recalcar lo rara que es la gente en Berlín. Encontré anuncios de piso de todos los tipos: vegetarianos, nudistas, nazis, homosexuales...La gente estaba como pirada, de hecho hubo un amigo mío que se encontró con que los habitantes del piso que iba a visitar habían montado un sing star entre mucha gente para decidir quién iba a ser su nuevo companiero de piso jajajaja. Es decir, además de ser difícil encontrar un piso que estuviese bien, más difícil aún era encontrar un piso donde hubiese gente con la que quisieses vivir. Así que después de pasarme dos semanas viendo gente friki, aquel pisito en el centro, con compañeros de piso que parecían normales, comían carne, llevaban ropa, etc, pues aquello me parecía un lujo!!


Sin embargo, no pasó mucho tiempo hasta que empezaron a pasar cosas raras...

HECHOS ESCALOFRIANTES:

-Una rusa peligrosa: La señora que nos alquilaba el piso abría con su propia llave, se presentaba sin avisar, incluso cuando no estábamos en casa, no se cortaba nada (sabíamos cuándo venía porque movíamos una mesa y ella tenía una especie de manía especial con que esa mesa, que tenía que estar a un lado del salón, por lo tanto cuando no estábamos en casa poníamos la mesa en el centro y si cuando volvíamos la mesa estaba a un lado, sabíamos que la seniora HABÍA ESTADO AHÍ). Tachán tachán.

La mesa

-Niña que entra en la cocina "como Pedro por su casa" (wie Klaus in seinem Haus): resulta que un día estaba cocinando y entra una chica española que no conozco de nada con su llave y me dice que ha venido a cocinar porque ella vive con la rusa que nos alquilaba el piso y les han cortado la electricidad porque la señora no paga las facturas...y que la señora, ni corta ni perezosa, le ha dado las llaves de nuestro piso y le ha dicho que vaya a nuestra casa a hacer hamburguesas...si, si, SURREALISTA pero cierto. Encima cuando le dije a la señora que no podía darle nuestra llave a quién le diese la gana, la señora me suelta muy sorprendida: "ay, pero si es española...pensaba que os haríais amigas!!"

-Ofertas en Supersol:  Nos empezaron a desaparecer detergentes y otros productos de limpieza, por lo que sospechábamos que la señora en vez de ir al súper a comprar sus cosas se paseaba por nuestra casa como si fuese el Supersol.Además, una de mis compañeras de piso se autodenominaba "friki de la limpieza" y se hacía exportar valletas y esponjas de lavar los platos directamente desde Suiza (eso sí, ella decía sin ningún tipo de reparo que solo se duchaba una vez al mes...porque le daba asco tocar la bañera con los pies...pffffff vamos, que era una friki de la limpieza bastante guarra...)

Finalmente, me puse a buscar otro piso porque además de que todo esto me parecía bastante siniestro,  me pelee con la seniora, acabó diciéndole a mi compañera de piso (palabras textuales, léase con voz de rusa): "todo errra perrrfecto hasta que llegó Katarrrrrina" jajjajajaajja

Que cómo acabamos tan mal??? Bueno, primero por lo de que entraba cuando le daba la gana y encima repartía nuestras llaves por ahí como caramelos. .Y segundo porque resulta que yo necesitaba un papel que es bastante imprescindible en Alemania que se llama Anmeldung. Este papel lo necesitas para todo, desde para abrirte una cuenta en el banco hasta para hacerte un carné en la biblioteca. Por supuesto, lo necesitas para trabajar. Así que yo lo necesitaba y se lo pedí a la señora. Bueno, pues fue decirle que quería ese papel (porque lo necesitaba) y ya todos mis compañeros de piso montaron un pifostio para tener ese papel también (a pesar de que no lo necesitaban) y claro, como todo ese piso era un poco turbio (pensamos que era un poco todo ilegal, que lo estaba subarrendando ilegalmente, le pagábamos en negro, etc) pues se armó una buena. Vamos, que acabé montando la revolución en la casa por el dichoso papelito jajajaja lo gracioso es que, los que me conocéis, sabéis que soy la persona más pacífica del mundo, y estoy a mi bola y no me entero de nada, pero es que resulta que sin comerlo ni beberlo me convertí como en un especie de Che Guevara de la casa de los horrores e inicié una revolución jajajaja.

Pero bueno, yo encontré otro piso, y afortunadamente el 1 de diciembre yo ya estaba fuera...Por cierto que cuando dije que me iba, todos mis compañeros de piso dijeron que se iban también...ya os digo que me hice una especie de líder rebelde, pero que yo estaba en mi mundo, no he sido consciente de la que lié hasta que han pasado los meses...jajaja. .

Pero SIN DUDA lo más gracioso fue esto: (y algunos pensaréis que soy cruel por encontrarlo gracioso...pero es que ahora mismo me estoy acordando y es que me parto):
Resulta que a los pocos días de estar yo en mi nuevo piso, me llama el danés que vivía conmigo en La casa de los horrores súper nervioso diciendo que la señora se había cabreado porque nos íbamos todos y como venganza se había metido en la casa y había cogido todas las cosas del danés (ipad, ropa, TODO) y había encerrado todas sus cosas en un sótano bajo llave.
En fin, le dije que llamara a la policía porque eso ya era robo directamente, así que él llamó a la policía y se lió una buena. Cuando llegué me encontré al danés de patitas en la calle con su colchón y todo en mitad de la acera jajajajaja diciéndome que la policía se acababa de ir y le había tomado declaración y no sé qué, y encima, ENCIMA me cruzo con la rusa que sin inmutarse estaba enseñándoles el piso a nuevos inquilinos. Obviamente no me corté y les dije que no vivieran ahí, les empecé a contar todas las locuras de La casa de los horrores y la señora empezó a intentar dejarme mal diciendo que yo era una loca que había vivido en su casa y que me gustaba de vez en cuando montar un teatrillo (lo peor es que lo consiguió y un chico se quedó a vivir en la casa a pesar de todo lo que les dije...)

En fin...como véis, la vida de una española en Berlín no es fácil!!! pero ahí queda la anécdota para la posteridad!!!!

PRÓXIMO CAPÍTULO. Viki visita Berlín+Mi nueva vida bohemia

jueves, 28 de febrero de 2013

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Lo prometido es deuda, y paso a relataros el primer capítulo de mi aventura berlinesa. Si no soy vaga, en unas pocas entradas conseguiré poneros en contexto y retomaré el blog al ritmo normal y cotidiano.

Llegué a Berlín el 29 de septiembre. Con una mano delante y otra detrás como se dice, es decir, sin trabajo, sin hablar muy bien el idioma, sin conocer muy bien la ciudad, pero con algún que otro conocido. Tenía miedo, sí, pero también ilusión por vivir una nueva aventura, y muchas ganas de aprender cosas nuevas.

Nada más aterrizar, me dirigí al metro para ir a mi hostal e instalarme. En el metro tuve la suerte de conocer a un chico israelí que venía a pasar unos días de vacaciones en casa de un amigo suyo. Estuvimos hablando durante el trayecto, con la feliz casualidad de que la casa de su amigo estaba al lado de mi hostal. Nos intercambiamos los números para estar en contacto.
Aquella misma noche, mi-nuevo-mejor-amigo-en-Berlín (el único, para ser exactos) me escribió para quedar en Alexanderplatz y salir de fiesta con sus amigos. No tenía otro plan y, aunque salir de fiesta con un tipo que has conocido en el tren y sus amigos, que ni siquiera has visto, parece algo que jamás haría en Madrid, aquí se trataba de vivir a la aventura, de conocer gente, de agarrar oportunidades. Y tengo que decir que aquella primera noche en Berlín fue genial, una noche que jamás olvidaré: fuimos a un pequeño Oktoberfest que habían montado en Alexanderplatz, con puestos de comida, música y gente disfrazada como los típicos tiroleses, y en ese ambiente tan alegre y exótico, puede disfrutar de unas cervezas con gente de lo más interesante. Mis nuevos amigos eran:

-Dos chicos israelís uno de ellos el chico del tren, que además su abuela fue una de las supervivientes de la Lista de Schindler. De hecho, hay una escena en la película en la que llevan a las mujeres a las duchas de un campo de concentración y todas piensan que van a morir, pero no se sabe por qué en vez de gas sale agua, y su abuela fue una de aquellas mujeres. Me estuvo contando todo lo que había vivido su abuela, y cómo se había sentido al ver la película y ver plasmadas sus experiencias, etc. Increíble, ¿no?
-Una alema que era cantante de ópera profesional y trabajaba en la Ópera de Berlín, y que además vivió en la parte este del muro. Por cierto, que hablaba maravillas de la DDR (la parte este del muro) y decía que la gente era mucho más feliz con aquel sistema. WOW.
-Un alemán, la mar de gracioso por cierto, más mayor, que había vivido en la parte oeste. Resultaba muy interesante escuchar como discutía con la chica del este, cada uno defendiendo que su parte del muro era mejor que la otra.

Total, que mi primera noche en Berlín me encontraba en un Oktoberfest tomando cervezas con dos alemanes y dos judíos, discutiendo sobre el muro con testimonios de primera mano, y sobre la segunda guerra mundial y las relaciones entre judíos y alemanes. Vamos, que no podría haber vivido una noche más berlinesa ni aunque me lo hubiese propuesto. Recuerdo que en un momento de la noche, con ya el puntito de las cervezas, caí en la cuenta de que tan solo unas horas antes yo había estado en mi casa en Madrid, y que de pronto me encontraba sumergida en un mundo totalmente distinto. Y eso me encanta :)


En fin, mi primera semana fue de lo más divertida. Gracias a este chico del tren, no me faltaron planes, vi sitios interesantes, salí de fiesta, fui a restaurantes originales, y disfruté cada día de la compañía de un grupo de lo más simpático, hacían bromas diciendo que habían adoptado a una española en Berlín, y verdaderamente me sentía como una más, en especial hice muy buenas migas con el chico del tren. Supongo que el hecho de que fuese la primera persona que conocí aquí y que "cuidó" de mí, influyó bastante y verdaderamente me sentía como si le conociese de mucho más tiempo (desgraciadamente, aquel grupo de amigos estaba de paso, por lo que fue una amistad bastante efímera).


Así que aquellos primeros días en Berlín fueron de los más divertidos, a pesar de que era una homeless viviendo en un hostal. Y es que resulta que llegué a Berlín en la peor época posible para buscar piso: a principios del semestre universitario. Es decir, había un montón de demanda de pisos porque todos los estudiantes habían llegado a Berlín, pero no había tantos pisos porque Berlín está bastante deshabitado en comparación con otras ciudades europeas y no tiene tantas casas. Eso, y otra serie de circunstancias (nuevas leyes de Angela Merkel y otros factores económicos que no me voy a poner a enumerar aquí), provocaron que fuera extremadamente difícil encontrar piso por aquellas fechas.
En los hostales todo el mundo andaba como loco buscando, se oían historias de gente que se tiraba meses deámbulando por hostales, yo misma conocí a una italiana que llevaba como tres meses viviendo en el hostal y que contaba historias de gente que había estado hasta 6 meses en esa situación. Fue muy gracioso, porque esta chica italiana era peluquera y cuando decidió volverse a Italia lo hizo no porque no encontrara piso o porque no hubiese trabajo, se fue porque no aguantaba "los pelos horribles de la gente". Y es que Berlín es una ciudad donde las apariencias no importan, y no es extraño encontrarte a un ejecutivo con su traje, corbata y todo, que lleva por tocado unos moños de colores (verídico, y jamás he lamentado tanto no tener cámara en el móvil).
Tener el pelo de colores, piercings, tatuajes o no lavarte no influye para nada en esta ciudad. Incluso he visto a chicos con las uñas pintadas!!!! A la gente parece que le importa un comino como vistas, de hecho, si te arreglas demasiado te mirarán raro y te preguntarán estupefactos ¿"por qué te arreglas?" Es bastante curioso como se pasan todos los cánones de belleza y el buen gusto por el forro. Recuerdo una de mis primeras noches que salí de fiesta vestida normalita, con la misma ropa con la que había ido a clase de alemán, y ya sabéis que yo tampoco es que sea Madame Bovary, y hubo un momento de la noche en el que empecé a mirar a mi alrededor las pintas que llevaba la gente y me sentía disfrazada, fuera de lugar.

Bueno, lo que os estaba contando, que me he ido por las ramas: vivía en un hostal. Y no rodeada de gente normal, precisamente. Mi primera semana estuve en una habitación con ocho chicas. Con la suerte de que debajo de mí cama dormía una chica a la que le daban espasmos por la noche (mi litera temblaba como un tsunami) y encima hacía ruidos súper raros, relinchaba. Es la única palabra que se me ocurre para describir ese sonido. Y claro, yo encima pasaba vergüenza por las mañanas con las otras chicas porque ¿quién sabe? a lo mejor pensaban que era yo la que relinchaba como un pony por las noches, después de todo compartía litera con la relinchos, y por lo tanto el sonido claramente provenía de ese lado de la habitación.
Tras una semana viviendo en ese hostal, surgió un contratiempo: no podía quedarme más tiempo ahí porque no había reservado con antelación y no quedaba más sitio (¡¡¡¡era un hostal con mil camas!!!! ¿¿cómo iba yo a pensar que se iban a quedar sin sitio???) pero así os podéis hacer una idea de cómo estaban las cosas, para que veáis que no exagero cuando digo que había demasiada gente en Berlín para tan poca casa.
Total, que tuve que emigrar a otro hostal...un hostal que tenía unas pintas infrahumanas, pero era lo único que pude encontrar por un buen precio (y tan bueno...10 euros la noche, pero os podéis imaginar el antro...). Esta vez me tocó en la habitación con dos chicos: uno estaba buenecillo, y además se paseaba medio en bolas jajaja pero el otro era un polaco que era súper pesado!!! Además me tiraba los trastos de la manera más cutre en la que jamás me los han tirado en mi vida, unos trastos low-cost, como quien dice.

Polaco: voy a llevarte a un sitio a cenar, ya verás, es un sitio en el que se come muy bien, y yo te invito bla bla bla bla...
(pausa)
¿...te gusta el kebab?

jajajajajajajajajajajajajaja
¡¡¡¡Cutre!!!!

Afortunadamente solo pasé un fin de semana en ese hostal, y me volví al antiguo en cuanto pude. A pesar de que insistí en que me pusiesen en una habitación de solo chicas, no les quedaban, así que me volvieron a poner en una mixta, es decir, en una de chicos, porque todos los chicos piden habitaciones mixtas y todas las chicas piden habitaciones solo de chicas. Esta vez me tocó con un viejo súper maloliente (os prometo que me ahogaba cuando entraba en la habitación) y eso sí, un par de argentinos la mar de salaos con los que me podía reír del viejo maloliente. Además era muy gracioso porque el maloliente siempre se empeñaba en hablarme y entablar conversaciones y a mí llego un punto en que me daba muchísima pereza, por lo tanto cada vez que oía que se abría la puerta me hacía la dormida, y si era uno de los argentinos se partía de la risa proque sabía que me estaba haciendo la dormida por temor a que me abordara el maloliente.

Finalmente, después de dos semanas cuando ya estaba desesperándome en aquel maldito hostal, encontré un piso...pero ese piso resultó ser al final un auténtico fiasco...

En el próximo capítulo: una rusa estafadora, extraños que vienen a cocinar a tu cocina, el ladrón de detergentes, una muestra de amistad sin límites, la policía, y un danés de patitas en la calle. ¡No os lo perdáis!



How does it feel
To be without a home
Like a complete unknown
Like a rolling stone?


lunes, 21 de enero de 2013

"Tu alma es el mundo entero"


Escribo hoy con el firme propósito de reanudar este blog.
Ha pasado más de un año desde que escribí la última entrada... no es que haya dejado de escribir, eso nunca, pero lo cierto es que me he decantado más por los diarios personales durante este último año. Son más divertidos, y también más interesantes puesto que la idea es que nadie más que tú va a leerlos, por lo tanto no existe la censura, dejas volar tus pensamientos sin importarte si están ordenados o no, plasmas tus sentimientos en cada hoja sin esconder nada, y cuando vuelves a descubrir uno de aquellos viejos diarios, diez años más tarde, es como hablar contigo misma y ver a la personita que eras entonces, y aunque te des cuenta de que eras una muy muuuuy tonta, no puedes evitar explotar en carcajadas, ruborizarte, llorar...algunas bombillitas se encienden, recuerdos sumergidos vuelven a salir a la superficie. Vuelves a reencontrarte con esa vieja amiga, a la que tantos buenos consejos podrías darle ahora. En fin...encontrar un viejo diario y sumergirse en su lectura, es uno de los viajes más divertidos y emotivos que pueden emprenderse. Por todo esto, opté por dejar el blog a un lado y volver a la intimidad de mis diarios, con el pensamiento de que dentro de muchos años, me gustará no solo leer las anécdotas divertidas, sino también meterme en la cabecita y en el corazón de esa persona que soy ahora.
Sin embargo, aunque comencé a menospreciar el blog, hace poco releí algunas de las entradas de My Cotton Candy World y algunas de mis historias niçoises de Las Empanadas, y también disfruté muchísimo (aunque reconozco que algunas de las tonterías que escribo me hacen pasar un peu de vergüenza). También influyó el hecho de que una gran amiga que llevaba 6 meses sin ver, me animase a escribir mis nuevas aventuras en el blog, ya que apenas podía contener la risa cuando le ponía al día de las cosas que me habían pasado en estos últimos meses.

En realidad, para seros sincera, tampoco creo que mi vida sea nada del otro mundo. Mucha gente me dice que es increíble las cosas que me pasan, que tengo un imán para los sucesos extraños. Pero yo no lo veo así. Considero simplemente que:

1) Me gusta hacer cosas nuevas, por lo que siempre hay algo nuevo que contar. También me gusta viajar y no me asusta probar suerte fuera de mi ciudad o de mi país. Y como dijo Asmus "cuando uno realiza un viaje, tiene ya algo que contar".
2) Me gusta tomarme las cosas con sentido del humor. Algunas personas tienen vivencias que ellos mismos consideran irrelevantes y poco interesantes pero, si se presta atención, se reflexiona sobre lo sucedido y se añaden las respectivas dosis de buen humor, la anécdota puede verse con un prisma diferente, y resultar algo digno de ser contado, con suerte, incluso algo capaz de arrancar una carcajada a tu interlocutor.

Por lo tanto, me propongo contar mis nuevas historias en el blog. Me temo que antes de poder contaros las más recientes, deberé poneros en contexto, ya que ha habido muchos cambios en este último año. De momento, estoy viviendo en Berlín, ahí lo dejo y nos vemos en la siguiente entrada donde procederé a contaros cómo demonios he llegado hasta aquí.

Bendiciones y buena suerte ;)

Un mundo donde te movías como un caballo de ajedrez que se moviera como una torre que se moviera como un alfil.
(Julio Cortázar, Rayuela).

PD: la frase del titular es de Herman Hesse, concretamente de la obra Siddharta. No es que os recomiende el libro porque no me gustó especialmente, pero si os recomiendo El lobo estepario del mismo autor. En fin...estoy loca con las frases, ya lo sabéis!!!

La rueda gira (La roue tourne)


...finalmente no encontré lo que buscaba, y por poco me quedo encerrada en un cementerio...

...pero gracias a una Carolina que abandonó este mundo hace muchos años, pude disfrutar de este maravilloso atardecer en Niza.




Una forma extraña de romper el silencio tras un año, ¿no?

sábado, 21 de enero de 2012

LES BONNES RÉSOLUTIONS

Domingueros totales en la playa de Juan les Pins
¡Feliz año a todos! No sé a vosotros, pero a mí me encanta el año nuevo. Es como una página en blanco, empezar de cero y el comienzo de algo nuevo...el 31 de diciembre siempre me paro a pensar en cómo era mi vida hace un año, en qué cosas han cambiado, qué buenos momentos he vivido. También me gusta imaginarme cuál será mi situación del año que viene, qué aventuras habré vivido, qué cosas buenas me habrán pasado, etc.

La verdad es que este año no podría haber empezado mejor: con un viajecito a Niza, donde tuve la ocasión de pasar buenos momentos con dos de mis amores: Tito y Joanna, y además, de reencontrarme con otros amigos y con mi playita de Juan les Pins y otros rincones.
Creo que tengo mucha suerte, y a pesar de que voy a pasar a relataros mis propósitos de año nuevo como viene siendo la tradición en este blog, antes quería decir que a pesar de todos los sueños que tengo para mi futuro, estoy muy feliz ahora: tengo bastantes amigas que además de ser divertidas y estar como maracas, sé que están ahí para lo que sea; tengo un novio que es un cielo; una hermana mayor que es mi ángel de la guarda y mi psicóloga; una hermana pequeña que a pesar de que está un poco insoportable, me da muy buenos momentos; una mami que aunque siempre me esté gritando, siempre está pendiente de mí y de lo que necesito; un papá que me adora; una buena formación y un futuro por delante lleno de posibilidades...en fin, como podéis comprobar, hoy me he despertado de buen humor.

Echando la vista atrás, puedo decir que de mis 10 propósitos del año pasado, éste fue el resultado:

1) Viajar más CONSEGUIDO: Berlín, Praga, Budapest, Viena, Salzburgo, Venecia, Roma, Nueva York, Washington D.C, Bolonia, Rávena, Cinqueterre...no me quejo, vamos.
2) Hacer muchas cosas nuevas, por ejemplo, aprender a hacer vela aprovechando que vivo con una profesora de vela, etc. [No sé si hice muchas muchas cosas nuevas, pero por lo menos lo de la vela sí que lo hice! y catamarán, trabajar de animadora, ganar pasta en un casino...así que CONSEGUIDO]
3) Ser buena y amable, e intentar ser un poco menos sarcástica, sobre todo con desconocidos, que a veces me siento como Chandler Bing cuando hace sus chistes extraños [mmmmm....no sé, creo que en éste no me esforcé mucho, pero es un propósito un poco estúpido NO CONSEGUIDO].
4) Hacer más deporte [hombre, no es que me haya matado pero supongo que con mis sesiones de jogging, la vela, el deporte del campamento, los paseos por el Cap d'Antibes, el día de la escalada, el día del fútbol, etc ya hice más deporte que en el 2010...todavía hay que mejorar, pero doy por CONSEGUIDO este propósito).
5) Aprender a cocinar platos exóticos [no comments...NO CONSEGUIDO :( ]
6) Estar menos en la parra NO CONSEGUIDO y no veo el día en que esto se haga realidad...
7) Escribir un libro NO CONSEGUIDO pero estoy en ello...poquito a poco
8) Tener más los pies en la tierra NO CONSEGUIDO mi mente sigue soñando imaginándome sobre un elefante en la India...
9) Estudiar mucho [hombre, mucho no he estudiado y podría haber hecho mucho más, pero he aprendido mucho francés y en alemán también considero que he avanzado bastante, y con la caña que nos están dando en el máster me estoy acostumbrando a hacer las cosas con antelación y a no faltar a clase y ser más responsable con mis cosas, así que lo doy por CONSEGUIDO.]
10) Hacer pintura y pintar un cuadro a mis personas favoritas [Obviamente, NO CONSEGUIDO. Peeeero en cambio aprendí a tocar la guitarra, aunque solo sea para cantar canciones de Lady Gaga y similares y en ocasiones me haya ganado el nombre de Phoebe Buffay. Así que, como considero que he desarrollado una faceta artística (no prevista inicialmente, pero bueno...) doy por CONSEGUIDO este objetivo, ya que opino que mis esfuerzos deben de verse recompensados de alguna manera.]

Así que el resultado fue que cumplí 5/10 pero no está mal teniendo en cuenta que algunos de estos propósitos son irrealizables (ej: "estar menos en la parra") o que son fruto de una ida de olla momentánea(¿¿ser pintora?? ¿¿ser menos borde?? ¡¡TE LO CREES!!).
Resumiendo, ha sido un 2011 genial ("el año de nuestras vidas..." frase que pronuncié en una ocasión y que ha sido objeto de burla y de cachondeo en varias ocasiones...desde luego, una no puedo mostrar un entusiasmo excesivo por las cosas sin que la tomen el pelo!!!!)
Estos son mis 10 propósitos para el año 2012:
  1.  Seguir aprendiendo muchas cosas
  2. ¡Viajar!
  3. Vivir y probar cosas nuevas (en un país exótico, quizás...)
  4. Avanzar escribiendo mi libro
  5. Que no me roben nada
  6. Practicar más deporte
  7. Hacer un trabajo que me guste
  8. Disminuir los despistes y ser más responsable
  9. Aprender a cocinar 10 platos nuevos y variados (mejor ponerse pequeñas metas...)
  10. Ir más al campo y a la naturaleza (sí, se me estaban agotando las ideas y me he empeñado en que tenían que ser 10 propósitos.)

Respecto a mi viaje reciente a Niza, me quedo con muy buenos momentos: vinitos al atardecer frente al mar con Joanna y Álex, picnic en la playa con Tito, mojitos, visita a Margaux, pasta en un restaurante que estaba demasiado rica, juegos de palabras estúpidos, chicos ingleses y lo mejor: las sorpresas del día de Reyes :) <3

Para terminar con esta entrada, os dejo algunas partes de un libro que me prestó Joanna que se llama Daddy-long-legs de Jean Webster:

I've discovered the true secret of happiness, Daddy, and that is to live in the now. Not to be forever regretting the past, or anticipating the future, but to get the most that you can out of this very instant. (...) I'm going to enjoy every second, and I'm going to know I'm enjoying it while I'm enjoying it. Most people don't live, they just race. They are trying to reach some goal far away on the horizon, and in the heat of the going they get so breathless and panting that they lose all sight of the beautiful, tranquil country they are passing through, and then the first thing they know, they are old and worn out, and it doesn't make any difference wether they've reached the goal or not.

I know a lot of girls who never know that they are happy. They are so accustomed to the feeling that their senses are deadened to it; but as for me - I am perfectly sure every moment of my life that I am happy. And I'm going to keep on being, no matter what unpleasant things turn up- I'm going to regard them (even toothaches) as interesting experiences, and be glad to know what they feel like.
"Whatever sky's above me, I've a heart for any fate".

martes, 13 de diciembre de 2011

JUEGOS PELIGROSOS


Hola bloguer@s!!!!
Llevo ya 3 meses en Madrid, y la verdad es que no he tenido mucho tiempo de escribir.
Cuando volví de Francia, me puse a buscar trabajo…me daban envidia mis amigas con dinero que básicamente son dos: Davinia y Viki. Tengo que hablaros de sus trabajos, son muy divertidos:
Davinia trabaja rodeada de coreanos. Hay un coreano que le tira los trastos, pero según Davinia, la llama gorda porque le dice cosas como “no te sientes ahí que lo vas a romper”.
“Pero Davi” le digo yo “a lo mejor es que ese sitio donde te ibas a sentar era muy frágil…”
“Carol” me suelta Davi muy seria “ese sitio, era mi silla”
“¿Y qué hiciste?” le pregunté, pensando que Davinia habría realizado su venganza más actualizada: dar patadas en los huevos (ésa es otra historia…)
Respuesta de Davinia:
“Le dije: como vuelvas a llamarme gorda, te aplasto con mi culo!!!”.
Jajajajajajajaja. MUY GRANDEEEEE!!!
Mi otra amiga con dinero, Viki, trabaja rodeada de daneses. Los daneses…lo más soso del planeta. En fin, conociendo a la madre de Viki, yo pensé que los daneses serían la mar de graciosos. Pero por lo visto, no lo son. Eso sí, lo que es gracioso es que la empresa de Viki se llama Spicy Ass (culo picante) jajajaja bueno, no se escribe así exactamente, pero se pronuncia así!!!! Así que cada vez que un cliente llama, Viki se ve obligada a cogerle el teléfono muy seria diciendo: Victoria B. , culito picante, ¿en qué puedo ayudarle?
Aunque la verdad, que tienen suerte de tener trabajo…yo estoy haciendo un máster y estoy HARTA de estudiar y de ir a clases. Quiero hacer algo útil, quiero retos, desafíos, actividad…y pasta, por supuesto. Estoy cansada de ir a clases!!! Por eso, en cuanto volví de Francia intenté buscar un trabajo. Y la verdad es que solo hice dos entrevistas, a cada cual más disparatada:
-En una confundí al entrevistador con un viejo que intentaba ligarme. Y claro, yo todo sonrisas y amabilidad hasta que descubrí que aquel viejo no tenía nada que ver con el trabajo que yo quería. Por supuesto, una vez desenmascarado el viejo, apareció como por arte de magia el verdadero entrevistador (CLÁSICO) al que, no sé por qué, acabé contándole la historia del viejo (nunca más volví a recibir noticias de esa empresa).
-La otra entrevista, fue rollo la granja-escuela. Se trataba de un trabajo para enseñar idiomas a niños pequeños, y la entrevistadora POR TELÉFONO me pidió que si por favor podía imitar el sonido de una vaca, de un perro, etc. Sobra decir que lo hice, pero entre carcajadas, porque además la entrevistadora se estaba haciendo pasar por una niña de tres años y hacía sonidos muy extraños rollo gu gu gu gú. En fin…SURREALISTA.
Luego empecé el máster, y me di cuenta de que no iba a tener tiempo para trabajar, ya que la asistencia es obligatoria y encima están todo el día mandándonos trabajitos, exposiciones, lecturas, etc. Así que, finalmente, dejé de buscar, aunque la verdad que me da pena porque estaba siendo muy divertido todo esto de las entrevistas.
Y luego, como a mediados de noviembre, llegó la época oscura, a la que hemos denominado “la época Jumanji”.
Nuestro Jumanji casero
Resulta que María, Marta y yo estábamos un jueves haciendo uno de nuestros habituales desayunos matutinos, con Marta sirviéndonos café como la señora Pops en unas tazas de porcelana inglesa, muy fina ella (pero eso sí, con sus habituales comentarios de loca-cabreada...los desayunos en casa de Marta son lo más parecido que existe a tomar el té con Hitler!!!) y de puro aburrimiento, decidimos crear un juego borrachil para nuestras noches de juerga y desenfreno.
Dibujamos el típico tablero, con pruebas o juegos en cada casilla. La verdad es que nos quedó muy divertido, y quisimos jugar cuanto antes. Así que, a la primera oportunidad que tuvimos empezamos una partida, que por supuesto no pudimos acabar, porque este juego es lo más borrachil que os hayáis encontrado nunca, y si consigues terminarlo y sobrevivir a todas las casillas, verdaderamente vas en coma etílico.
Pues la primera noche que jugamos,  a María le pasó de todo y perdió su bolso porque iba tan tajada que le dio el cambiazo en la discoteca con una chaqueta ajena, y no sospechó nada hasta que llegó a la mismísima puerta de su casa y quiso utilizar las llaves (en mi cabeza me gusta imaginármela intentando abrir la puerta con una manga de chaqueta-ajena). La siguiente noche, a mí me pasó de todo y me robó el bolso un delincuente que encima se gastó mi saldo y no contento con eso, pidió un anticípame saldo de 4 euros (que es que hace falta ser ruin…). Y la tercera noche, a Marta le pasó de todo y su bolso de piel y todo su contenido acabó empapado por una copa, con la consecuente pérdida de móvil, etc. Y encima, yo amanecí abrazada a una bolsa de pan bimbo (?).
Afortunadamente, esa última partida la terminamos, y pensamos que ya nos habíamos librado de la maldición del juego…hasta la última noche, que por poco ese maldito juego nos mata!!!! Yo soy partidaria de abandonarlo en una playa como en la peli, porque yo ya no puedo con más disgustos.
En fin, creo que no hay nada más digno de ser contado…la foto que os dejo arriba es de cuando estuve en la Plaza Mayor con Davi para ver las luces de Navidad. Nos compramos un gorrito, que ES LO MÁS: es como un gorro de bruja pero en realidad es un árbol de Navidad, con su estrellita y todo en la punta. En fin, lo pasamos como enanas, y dimos bastante el cante, como a nosotras nos gusta. Acabo de acordarme de que debería haberos contado la historia de cuando Davi y yo fuimos al bingo…jajaja pero eso otro día, que ahora quiero irme a la cama!!!!
Besitos y felices fiestas a todos!!! (aprovecho para felicitaros las fiestas porque…no nos vamos a engañar, es poco probable que vuelva a escribir otra entrada antes de Navidad).

The world is so full of a number of things,
I'm sure we should all be as happy as kings
Robert Louis Stevenson

lunes, 24 de octubre de 2011

CON SIGNOS DE INTERROGACIÓN

Angustiada,
desolada,
asustada,
desbocada.
No necesito de nadie
y no necesito de nada.

Desesperada,
encaprichada,
enamorada,
ilusionada.
¿No necesito de nadie
ni necesito de nada?

DE VUELTA A LOS MADRILES LOCOS



¡¡Hola a todos!!

Llevo como un mes sin escribir y eso es imperdonable, pero cuando empiezan a acumularse historias, llega un punto que da demasiada pereza. Piensas: "tengo que escribir 8 entradas..." y ante esa perspectiva, optas por no escribir nada y punto.
Luego pasa lo que pasa: tienes un montón de cosas que contar, pero no te quieres eternizar enfrente de la pantalla cual Carrie Bradshow en 6 temporadas de Sexo en Nueva York, así que lo cuentas todo por encima, y nada tiene gracia ni sentido.
Pero sí, queridos lectores, ésta es una de esas entradas que no tienen ni gracia ni sentido porque se me han acumulado un mes de locas historias madrileñas y estoy ahora pensando que cómo demonios resumo mi primer mes en los madriles.
Porque como sabéis, mi estancia en la Costa Azul terminó (ooooooh!!!) y me volví a Madrid a seguir estudiando.

Cosas que echaba de menos de Madrid:

- Obviamente, la fiesta. Cada noche madrileña es una aventura. Aunque echo de menos ese antro de Cleopatra al que siempre iba en Francia, en Madrid la oferta de bares y discotecas es infinita (aunque acaben de cerrar mi bar favorito...fdñadijfañidjfdisñ). Y además hay gente nueva por todos sitios, cosa que también resulta divertida.

- Las amigas. Caroline y Joanna son geniales, LAS QUIERO CON LOCURA peeeeero admitámoslo, hay coñas que solo puedes hacer con españoles, y las tajadas que se pillan mis amigas madrileñas están completamente a otro nivel que las de J&C.

- La ciudad...Madrid es una ciudad preciosa y divertidísima. Y después de vivir 11 meses en un pueblo, aprecio mucho más las muchedumbres, las luces y altavoces del Corte Inglés, los empujones en el metro, los insultos al volante, las pizzas y hamburguesas a horas imprevistas de la noche, los taxistas psicológicamente inestables, las colas para entrar en los garitos, los desayunos en el VIPS, el típico viejo de la barra español...en fin, todas esas cosas que, para bien o para mal, forman parte de una ciudad como Madrid.

Llamada de Davinia,
sábado por la mañana:
"¿¿qué hace un contáiner en mi salón??"
Y este mes, hemos vivido momentos demasiado graciosos: nuevos juegos borrachiles, bailes sobre la barra de un bar (al parecer hay vídeos en manos de extraños inmortalizando ese momento), fiestas, compras clandestinas (intentar comprarle un regalo de cumpleaños a una amiga delante de sus narices, escondiéndose entre percheros sin que ella se de cuenta...es todo un reto!!!), cenitas, cubos de basura que aparecen misteriosamente por la mañana en casa de Davinia, amigas que se enfadan porque su elemento es el agua y no el fuego, McPedos en el McDonald's, canciones de Lady Gaga con la guitarra delante de un grupo de desconocidos, baños en fuentes, amigas en bragas por la calle...todo eso y mucho más, son las cosas que han ido pasando este mes.


Pero creo que mi día favorito fue el día en que nos fuimos de excursión:

Para los que no conozcáis Madrid, una de las innumerables ventajas que tiene vivir en esta ciudad, es que tienes las montañas cerca, y varios ríos y pozas naturales en las que te puedes bañar (a falta de playa...). Así que, María, Marta y yo, decidimos en una mañana calurosa de septiembre, ir a darnos chapuzones en plena naturaleza.
Hay algo que tenéis que saber: no somos chicas muy de campo. Pero creo que la de menos de campo de todas es María. Apareció por la mañana DISFRAZADA de boy scout: con zapatillas de las que nos poníamos para hacer excursiones con el cole, mochila, pantalones cortitos, etc. Vamos, que solo le faltaba la típica gorra con ventilador y cantimplora para terminar de parecer una pringada. Nos montamos Marta y yo en el coche de risas, vacilándola por las pintas que llevaba. Y luego la muy parda, con esas pintas, se equivoca en la gasolinera y pone 15 CÉNTIMOS DE GASOLINA!!!!! 15 CÉNTIMOS!!!!! Parecía nuestra hermana retrasada.
El GPS nos incitaba a
abandonar la carretara
Finalmente, nos pusimos en marcha, y no nos costó demasiado encontrar el sitio, a pesar de que mi GPS es un poco cutre, y de vez en cuando te señalaba el camino de abandonar la carretera e ir campo a través por en medio de los trigales, cosa que nos pareció peligrosa y decidimos no hacer.
Otra de las cosas que me hizo pensar que somos demasiaaaaado chicas de ciudad, de una manera que incluso llega a ser bochornosa, es el hecho de que utilizábamos el zoom de la cámara a modo de prismáticos para ver las cosas de cerca. También el comentario de María al pasar por delante de un pueblo "esto parece Madrid, tienen farolas". "María, guapa, es que aunque no te lo creas, fuera de Madrid también hay electricidad".

Agarradas al bordillo como si no
hubiése mañana, cuando todavía
no habíamos descubierto que
hacíamos pie
Por fin llegamos a la poza en cuestión y nos tumbamos cual jamones al sol. Estuvimos bañándonos y teniendo muchas risas. Tantas, que a veces nos ahogábamos en el agua de tanto reír, y María la muy perra se apoyaba en nosotras para no hundirse, haciéndonos aguadillas. Hasta que después de media hora...descubrimos que hacíamos pie. El asunto es que ninguna se había dado cuenta porque no queríamos tocar el fondo, nos daba asco que hubiese musgo o sustancia viscosa. Así que cuando nos dimos cuenta de que hacíamos pie nos quedamos flipándolo bastante.

Tras varios chapuzones, decidimos darnos una vuelta por el campo. Dejamos las cosas en el coche, y empezamos a caminar. Llevábamos una hora hablando despreocupadamente de nuestras cosas, cuando de repente nos damos cuenta de que estamos rodeadas de toros y vacas. Nos empezamos a acojonar, porque los toros nos dan miedo, y decidimos volver sobre nuestros pasos muy sigilosamente. Marta nos obligó a no correr, diciendo que si no, los toros nos atacarían, así que íbamos súper despacito con el corazón a mil por hora, hablando a susurros y vigilando con la mirada a los toros que había por todas partes. Para mí, que todo ese asunto de no moverse para que no te ataquen, Marta lo sacó de Jurassic Park, pero bueno...
Hubo un momento que fue horrible, porque uno de los toros se había puesto en mitad del camino, así que las tres nos escondimos detrás de unos arbustos esperando a que el toro se fuera. La imagen era de película: las tres ahí escondidas, solo nos faltaba ponernos unas hojas en la cabeza tipo camuflaje en la guerra.
Finalmente el toro se apartó del camino, pero otro toro avanzaba hacia nosotras por un camino lateral. Marta no paraba de decir histéricamente: "¡no corráis, sobre todo no corráis!". "Pero Marta-le digo yo-...la puerta por la que no puede pasar el ganado está ahí, solo a unos pocos metros...crees que...?".
La puerta salvadora
"¡¡¡¡¡ENTONCES CORRE POR TU VIDA!!!!!!" Y las tres nos pusimos a correr como locas tras la autorización de Marta, cerrando la puerta tras nosotras y mirando al peligro que habíamos dejado atrás. A todo esto, el peligro eran un toro y una vaca que en realidad no podían ir más a su bola, estaban tan tranquilos pastando. Pero ya os he dicho que somos chicas de ciudad.

Total, que fueron unas risas, parecíamos París Hilton o algo así.
Finalmente, cogimos el coche, y volvimos a Madrid, a ponernos guapas y a irnos a nuestro bar a tomar copas y a salir de fiesta, que es lo que sabemos hacer mejor.




Creí que era una aventura y en realidad era la vida. Joseph Conrad



lunes, 26 de septiembre de 2011

Je vais vous raconter un secret...


¿Véis este dibujo? Mejor dicho, ¿esta obra de arte? :)
Pues esto fue, nada más ni nada menos, mi primer intento frustrado  por convertirme en pintora.,,

Tengo que explicaros algo sobre la Costa Azul: cuando vives en un sitio tan bonito, cuando estás cansada y te tiras en la playa, cuando sales por accidente a hacer cualquier recado y te encuentras de sopetón con un atardecer de mil colores, la temperatura es idónea, la brisa marina, tus pies hundiéndose en la arena mojada...en fin, cuando todavía después de meses viviendo ahí, el paisaje sigue sorprendiéndote cada día, te entra una especie de necesidad de hacer cosas artísticas. Por lo menos, a mí me pasaba.

Y a mí que me gusta tanto escribir, os puedo decir que no hay nada como escribir a la orillita del mar, y es como mágico y de pronto te puedes sumergir en una historia muy lejana en un país muy exótico.
Y para que veáis hasta que punto yo era sensible al mar y al cielo de la Costa Azul, que escribir ya no me parecía suficiente y tenía que expresar toda esa belleza que veía de alguna otra forma.
Y ahí es cuando me vino la idea a la cabeza de aprender  a hacer pintura.

Alguien me dijo alguna vez, que para hacer algo bien, bastaba con practicar, que si le dedicas 1000 horas a una cosa, acabas dominándola. Así que pensé que aquello de pintar no podía ser tan difícil. Ya me lo estaba imaginando...yo, con mirada pensativa, en la playa con un pincel muy profesional, un caballete, un lienzo y una boina francesa un poco ladeada sobre la cabeza, juntando y experimentando los colores sobre mi paleta...(por supuesto, al final la única verdadera paleta de la historia acabé siendo yo). Y como os decía, de ese primer intento,nació la obra aquí expuesta.


EXPLICACIÓN: en este paisaje podemos ver: la arena del mar (naranja, en una pequeña esquinita); el mar (varios tonos de azul); UNA MONTAÑA (gris al fondo); y un cielo-atardecer-nublado-con una pizca de sol (quizás apunté demasiado alto el primer día...).

Bueno, ¿pues os podéis creer lo que me pasó? Obviamente, yo estaba bastante avergonzada de este dibujo, y cuando lo terminé y lo contemplé, decidí esconderlo en algún rincón de mi cuarto. Pero resulta, que un día estaba aburrida en casa y decidí sacarlo y enseñárselo a Caroline para echarnos unas risas. Como nos lo estábamos pasando bomba, le dije a Joanna que viniera a mi cuarto para enseñarle el dibujo e integrarla al "momento risas". Bueno, pues en alguna otra ocasión ya os he contado como Joanna y yo teníamos mazo de malentendidos en francés, que a veces nos tirábamos hablando un buen rato de cosas diferentes sin darnos ni cuenta, y de que dejábamos volar mucho nuestra imaginación cuando no entendíamos algo, y claro, aquello al final era un disparate tras otro.

Pues resulta que le enseño mi dibujo y le empiezo a explicar todo esto de la montaña y bla bla bla y bueno, cuando por fin me callo, suelta este comentario, que evidentemente, me dejó extrañadísima:

"Un poco frondoso...¿no?"

¿¿¿Cómo?? ¿¿Frondoso??? ¿¿¿...??? ¿A qué te refieres? ¿bosque? ¿plantas? ¿árboles? mandéeeee???

Pero es que ojo a lo que la niña había entendido:
Joanna había entendido que el dibujo era un retrato de mis mismísimas partes privadas!!!!!!! jajajajajaja ¡¡y lo mejor fue el comentario!!! ¡¡frondoso!!! jajajaajaja! Pero vamos a ver, ¿¿QUIÉN ESTARÍA TAN LOCA DE HACER UN DIBUJO DE SUS PARTES Y LUEGO ÍRSELO ENSEÑANDO A SUS AMIGAS??? Sobre todo si las partes en cuestión son tan frondosas como se piensa...
En fin...para que veáis que no exagero cuando digo que no nos entendíamos y que aquello era como estar jugando al Pictionary todo el puñetero día...

¿Y cómo es posible que de este inocente paisaje la niña se sacase de la manga unas partes nobles frondosas? Pues yo os lo explico. El malentendido surgió:

1) porque el dibujo es bastante malo y la montaña nadie la ve por ningún sitio excepto yo

2) porque por lo visto, antes de enseñarle el dibujo le dije algo como "c'est un secret" (es un secreto), como diciéndole que no se lo enseñara a todo el que pasara por la casa porque me daba vergüenza pintar peor que una niña de 7 años en un mal día. Bueno, pues el asunto es, que como no sabíamos como se decía "partes privadas" en francés, la palabra que llevábamos utilizando tooooodo el año (porque nadie se había molestado en mirarlo en el diccionario), era precisamente "mon secret". Y claro, ésta oyó la palabra "secreto" y voilà! la confusión ya estaba servida en bandeja.

Bueno, todo este rollo os lo contaba porque he tropezado con este dibujo y me ha entrado la risa floja y quería compartirlo con vosotros.

¡¡Tengo que escribiros sobre mis primeras andanzas madrileñas!!

Bisous, mis amores


Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Duran un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

ET VOILÀ, C'EST FINI...

Et voilà, c'est fini...mi aventura francesa ha concluido.

La verdad es que no he tenido tiempo de escribir, esta última semana en la Côte d'Azur ha sido genial. Joanna y yo dejamos el trabajo y decidimos aprovechar nuestra última semana para divertirnos, estar con nuestros amigos, y también para pasar más tiempo juntas, ya que a pesar de que trabajábamos para la misma escuela, no coincidiamos mucho en el trabajo y no teníamos mucho tiempo libre ni horarios muy compatibles.
Y puedo decir que creo que ha sido una última semana bastante productiva. Mis mejores recuerdos de estos últimos días son:

-El día que alquilamos un barco y pasamos el día fuera bañándonos en calitas (los vecinos se han sacado el permiso de barco y están hechos unos auténticos capitanes)


-Las tardes haciendo catamarán y windsurf con nuestros nuevos amigos del club de vela, que nos dejaban hacerlo gratis :)


-El día de "la última cena": Joanna y yo organizamos "la última cena" en nuestra casa. Para dar una sorpresa a los chicos, nos volvimos a confeccionar un disfraz de hojas como el de la fiesta de Navid (estaban demasiado obsesionados con lo sexys que estábamos ese día), hicimos una decoración graciosa poniendo hojas y flores por todos sitios y una imagen de la última cena de Jesucristo, pero sustituyendo las cabezas de los apóstoles por las nuestras. Después Joanna cocinó un guiso austriaco muy rico de tagliatelli con manzana, nata, carne y no sé qué más, y yo, como la cocina no es lo mío pero las chorradas sí, decidí inventar un juego para amenizar un poco la velada.
El juego consistía en que cada persona escogía un sobre en el que aparecía dentro un personaje, solo que en realidad no eran personajes, sino la foto de uno de los invitados a la cena (¡y menudas fotos! decidí investigar los facebooks de los invitados en cuestión y sacar la foto más graciosa/borrachil/significativa de cada uno). A continuación había que coger una tarjeta que podía ser "describe a esa persona con tres palabras", "canta una canción que te recuerde a esa persona", "imítala", "cuenta una anécdota divertida de él/ella"...cosas así, y luego los demás tenían que adivinar de quién se trataba. Luego hicimos variantes del juego, por ejemplo, había que volver a escoger un sobre y por equipos la gente tenía que improvisar una escena en la que esos personajes interactuaran entre sí, y el otro grupo tenía que descubrir qué "personaje" era cada uno de los actores.
Finalmente, hicimos la última ronda de escoger sobres y cada persona tenía que poner un reto a la persona que estuviese en su sobre (supuestamente no debíamos saber quién estaba dentro de nuestro sobre hasta que dijéramos cuál era el reto, pero ahí hubo trampas a mansalva). Fue muy divertido porque además nuestros invitados eran gente muy graciosa, y hubo de todo: stripteases, bailes en la calle, una pequeña excursión en pelotas por el barrio, declaraciones de amor, travestimientos, serenatas por el balcón y situaciones picantes.
Luego fuimos a bañarnos de noche a la playa para culminar la noche, así que como podéis comprobar, fue una soirée de lo más completita!!!! :)






Esos han sido mis mejores recuerdos de la última semana...
Ahora se acabaron las aventuras francesas, pero empieza otra nueva etapa en Madrid!!!!!

Nothing's gonna change my world- The Beatles

Fiona Apple's cover of Accross the Universe

LOOK! A NEW DAY HAS BEGUN...

Packing, packing, y más packing...

...y mientras hago la maleta y recojo mis cosas, un montón de recuerdos me vienen a la cabeza. Cada foto que descuelgo de la pared es un recuerdo maravilloso, y entre los miles de papeles y cosas inservibles que se han acumulado en mi cuarto durante el año, de vez en cuando encuentro tesoros como mi primer billete de tren Niza-Antibes, una entrada de un partido de fútbol, una carta, un regalo, algo que había perdido y que no podía encontrar...
Once meses de mi vida en una maleta de Ryanair...todo un reto. Y estoy impresionada con la cantidad de cosas que pueden acumularse en tu cuarto en un año. Mire donde mire hay miles de cosas, y cada pared de la habitación cuenta una historia.

Éste es un póster que tengo en la pared de mi habitación. Es un cártel de la película Lo que el viento se llevó, una de mis pelis favoritas. Lo compré en una tiendecita al princiiiipio del todo, la primera vez que visité Cannes en octubre con Bea. Era una pequeña tienda donde vendían muchas cosas de películas y de actores de cine. Curiosamente, esta imagen ya la conocía porque la había utilizado en una entrada de mi antiguo blog, My Cotton Candy World.



En esta pared podéis ver el cartel de "Mini Carol" con el que me acogió Bea en la estación de tren la primera vez que fui a visitarla a Marsella en enero. Los cartones con forma de mano, eran de unos guantes que compré para disfrazarme en Halloween, y tienen una dedicatoria de Bea, ya que nos disfrazamos y salimos de fiesta juntas ese día.


Colgado de uno de los bordes de mi cama, podéis ver un reloj que compré en París, cuando fui de visita con Caroline. Me gustó porque es de estilo antiguo y me recordó al de Alicia en el país de las maravillas. Por fuera, tiene grabada una imagen de la Torre Eiffel. La verdad que fue una compra un poco tonta, pero me hacía ilusión pensar que alguien me iba a pedir la hora y yo muy seria iba a sacar este reloj del bolsillo como si fuese una dama muy importante (es muy poco práctico para llevar colgado de la ropa, por lo que al final acabó en el poste derecho de mi cama).


Sobre la cama hay varias fotografías de mis amigas: Viki, Davi, Marta, María, Epi, Paz, Inma...y en el centro una foto con mis hermanas Lola y Mónica. En el post-it viene escrita una frase francesa que me gustó y que me la dijo alguien en un momento de bajón, por lo que la colgué en la pared para no olvidar este sabio consejo y para motivarme: Il ne faut pas mettre tous les oeufs dans le même panier (la traducción vendría a ser algo así como "no hay que jugárselo todo a una carta", literalmente "no hay que meter todos los huevos dentro de la misma cesta". Parecerá una tontería, pero la persona que me enseñó esta expresión francesa era uno de los profesores con los que trabajaba, y era un hombre un poco excéntrico pero que siempre tenía buenos consejos para mí, y al que siempre le contaba mis movidas y me respondía con frases literarias, con metáforas bonitas o con el cuento de la lechera, como en este caso, y este día estaba especialmente triste y me conmovió su cuento y su frase).


En la mesilla de noche podéis ver mi lámpara de 5 euros del Carrefour; la oveja que robamos de un portal de belén en una iglesia en Marsella (en mi defensa, es demasiado mona); la máscara que llevé durante el Carnaval de Venecia; un cuaderno con fotos, dedicatorias e historias graciosas que me regalaron por mi cumple; la ficha de la primera vez que fuimos al casino de Montecarlo y nos forramos; el ticket del concierto Midem (un acontecimiento musical que tiene lugar en Cannes una vez al año).


La verdadera naturaleza de la mesilla de noche...que no es más que una caja de cartón que tapé con una tela bonita que compré en una tiendecita en Antibes. Y es que cuando uno no tiene mucho dinero, hay que ser ingenioso y creativo...


El billete de interrail...

En el otro poste de la cama podemos ver la bola de Navidad grande que robamos del pub Hopstore para adornar nuestro árbolito navideño casero de gratis...


El armario era el punto fuerte de mi habitación porque era el más grande de la casa, y está lleno de modelitos que me he comprado este año...


Sobre otra pequeña mesita: los chocolates que me regalaron los padres de Joanna por Pascua; las coronas de ángeles de la discoteca VIP Room a la que fuimos durante el festival de Cannes para ver a Martin Solveig; el guante que sobrevivió en Halloween; un posavasos de Carlsberg de cuando vino Marta pero no recuerdo la historia de por qué me lo llevé; las acuarelas que compré cuando pensaba que me iba a volver pintora.


Un dibujo de Picaddilly Circus que me regaló Joanna la primera vez que visitó a su familia en Londres.


Un cartel hecho con una caja de pizza que pone "Viva Mini Carol", del día que me sorprendieron en mi casa por mi cumple (estaban todos escondidos en el salón de mi casa, y yo mientras tanto insultándoles por las escaleras).



Mis papeles, mapas para no perderme, otros folletos, mis libros para enseñar español y otro cartel de pizza "queremos que toques una canción ole ole y ole".


Una alfombrilla que compré para hacer de mi cuarto un lugar un poco más acogedor...la compré en una tienda en la que el dueño era muy simpático, y unos pocos días más tarde, Óscar borracho arrancó el cartel de su tienda!!! Al principio me reí hasta que me di cuenta de que era la tienda del viejito simpático y me dio pena...




En esta pared hay un mantel de un bar que frecuentábamos en Budapest,  la cerveza estaba muy rica e hicimos amigos muy pronto. También podéis ver el anónimo de Viki que me tuvo en vilo toda una mañana "Life is like a box of chocolates, you never know what you're gonna get!" y una foto de Marlene Dietrich, y curiosamente, poco después de colgar esta foto en la pared de mi cuarto descubrí la canción de Marlene on the wall de Suzanne Vega, que es una canción que precisamente habla de una chica que tiene una foto de Marlene Dietrich en su cuarto y a veces habla con el retrato de los amores que pasan por su habitación y se imagina lo que esta femme fatale le habría aconsejado hacer (ACLARACIÓN: yo no hablaba con la foto, por lo menos no en voz alta).


Sobre la puerta, una foto bonita de Niza que colgué para tapar la cara de la niña siniestra que vivía antes en nuestra casa y que tenía fotos suyas por todas las paredes y rincones.


Mi escritorio...

Otra muestra más de que la pobreza o la pereza agudizan el ingenio...éstos eran mis botes para dejar los lapiceros y rotuladores de profe


La taza que me regaló Álex antes de irse a Australia...


La pared sobre mi escritorio con todos los post-its para que no se me olviden las cosas, que tengo la cabeza llena de pájaros. También podemos ver mi reloj de fresas de 5 euros (era muy mono, pero se me rompió la hebilla y decidí colgarlo en la pared), una postal de Toronto que me regaló Caroline, algunas otras cosas útiles como horarios de trenes o de la mediateca, la lista de conferencias de la Universidad de Cannes a las que supuestamente iba a acudir para mejorar mi francés (número de conferencias asisitidas: cero); y por último, una foto de un viejo con unas orejas de Minnie Mouse que Bea tenía iguales por todo su cuarto en Marsella cual chiflada y que discretamente introdujo una en mi bolso ¡¡imaginaos mi cara cuando la encontré!! jajajaja


En la otra puerta de mi cuarto podemos ver el collar hawaiano de la fiesta de despedida de Álex, otro collar que utilicé para el disfraz de Halloween, una chapa con la foto de Serena la de Gossip Girl (hicimos en la escuela un juego en el que cada persona cogía un personaje y teníamos que encontrar durante la fiesta a nuestra pareja...justo me tocó la de Gossip Girl que no puedo con ella y que encima no sabía ni quién se supone que era su pareja en la serie!!! pero fue divertido, y una buena manera de conocer gente). También una hoja de una revista en la que cuentan curiosidades de la vida de Marilyn Monroe y Catherine Deneuve.


Los dibujos de los cerditos...sin duda, lo que más me gusta de toda mi habitación!!!! Estos cerditos los pintaron mis amigos porque me compré un libro de psicología que detectaba problemas psicológicos, y una de las pruebas que había que hacer era dibujar un cerdo y luego analizar sus características para descubrir si tenías la enfermedad de Barnum (Caroline y yo somos las únicas que la padecemos...especialmente yo, que iba cambiando mi dibujo a medida que leíamos el significado, como si por cambiar mi cerdo fuese a cambiar también mi personalidad). Hay cerditos muy monos, pero mi favorito es el de Alberto Robacomida, es tan feo que cada vez que lo miro me rio, no descarto colgarlo de la pared de mi cuarto en Madrid, así cada día me levantaré con una sonrisa!!!!
También podéis ver una rama colgada de la pared como recuerdo del primer día que Joanna y yo nos pusimos el mítico traje de la selva.


Por último, mi mesilla donde tenía todas mis-cosas-de-niña-coqueta, que son muchas, por lo que la mesilla era un desastre!!!! Maquillajes, colonias, esmalte de uñas, gloss, cremitas...ETC.


¿Habéis visto? No exageraba cuando decía que tenía la habitación repletita de trastos acumulados!!!! ¿¿Y la penita que da hacer las maletas y vaciar mi cuarto???? :'( No os lo podéis ni imaginar...aquí en la house of humidity se queda un cachito de mi corazón para siempre.

El próximo día os pondré fotos de la casa para que la veáis, muchos besos y À BIEN TÔT!!!